YPF ES ARGENTINA
Desde la agrupación estudiantil IURE celebramos la recuperación de YPF. Vemos esta medida como una avance sustancial en el camino de un país hacia su soberanía- en este caso energética- que tiene que ver con el crecimiento sostenido que el país ha registrado desde 2003 a la fecha, y que no ha tenido un correlato en la inversión privada de la empresa, hasta ayer en manos mayoritariamente de la española Repsol. Esta situación ponía a nuestro país en un cuello de botella en términos de crecimiento y desarrollo, ya que para continuar creciendo al ritmo en el que venimos (8 % anual), es necesario que sea acompañado por una política de abastecimiento energético en igual sentido. Las importaciones crecientes de combustible para abastecer la demanda industrial, puso de manifiesto el nefasto plan de inversión trazado por la empresa al momento de su privatización en la década de los ´90 y la mirada complaciente de un estado que estaba decidido a no intervenir en la economía. Capítulo aparte merece el deterioro ambiental.
Con la reforma de nuestra Constitución Nacional en el año 1994, se incorporó el siguiente párrafo “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio” que les da la potestad de fijar las concesiones a las multinacionales. Esta situación, puso en condición de inferioridad a los estados provinciales frente a las multinacionales, debido a que su capacidad de establecer condiciones de contratación e inversión y capacidad de control es claramente inferior al de la Nación.
En contraposición el Proyecto presentado por la Presidenta de la Nación “Declara el interés público del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como su explotación, industrialización, transporte, y comercialización, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos, y el crecimiento equitativo y sustentable de las distintas provincias y regiones; divide su administración entre el Estado Nacional, las Provincias y la CABA; y propone que para una futura redistribución o venta de las acciones expropiadas, será necesaria la aprobación de dos tercios de la totalidad del cuerpo Legislativo”.
Esta medida –junto con otras como ser la estatización de AFJP, la nacionalización de Aerolíneas Argentinas, o la Ley de Medios - viene a reafirmar un modelo de país democrático, federalista, con independencia económica, soberanía política e inclusión para los 40 millones de argentinos.
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